jueves, 25 de noviembre de 2010

Mirtha dice



A Mirtha Legrand dan ganas de decirle vieja chota hija de mil puta pero nadie lo hace porque está mal andar diciendo lo que uno piensa por ahí. Ni hablar de que lo diga alguien famoso -o conocido al menos- porque entonces se armaría un revuelto farandulesco gigante por meterse con una leyenda viva, con una de las artistas más grandes que ha visto este bendito país. No. No se puede hablar mal de Mirtha porque es una señora con muchos años de profesión, muy respetable. Tampoco se puede hablar mal de ella porque ostenta cierto poder mediático basado en sus clásicos almuerzos hoy de bajo rating. Todo famoso que se precie de tal debe pasar por la mesa de la Chiqui, caso contrario significa que todavía “no ha llegado”.

Sin embargo, a Mirtha todos sus años de carrera le han dado impunidad para decir cualquier cosa. Y vaya que lo aprovecha. Casi todos sus invitados (hubo quienes no resistieron la repugnancia y se levantaron y se fueron) suelen asistir sentados y bien atendidos al lamentable espectáculo de sus interrupciones y frases bárbaras con la misma admiración que tendría un arqueólogo al descubrir una momia de miles de años (aquí la analogía es caprichosa). Y entonces la Chiqui va y dice lo que se le canta, total es Mirtha Legrand, carajo mierda.

A Mirtha no le importa que haya golpes de estado en países de Lationamérica. Mirtha piensa que una pareja, por el solo hecho de ser homosexual, puede violar a su hijo adoptado. Mirtha considera que Estados Unidos debe invadir Colombia y exterminar a las FARC. Mirtha manifiesta que la lucha por los derechos humanos es propia del zurdaje. Mirtha cree que el cadáver de Néstor Kirchner no estaba en el cajón. Para Mirtha Videla era un presidente y no un genocida.

Pero Mirtha muchas veces ni siquiera se hace cargo de su increíble ignorancia, ni de su pobre espíritu (como bien la definió Federico Luppi), ni de su mezquino corazón, ni de su repugnante soberbia. No. Ella dice que dice lo que “la gente” dice porque no se anima a asumir los costos de su excecrable y charlatana existencia.

Afortunadamente la gente no piensa como Mirtha. Quizás sólo quienes ella frecuenta en countries, casas de campo y fiestas VIP.

Si Mirtha bajara a la realidad y se mezclara entre la gente oiría, más de una vez, que muchos la llaman vieja chota hija de mil puta.

5 comentarios:

  1. adhiero, mucho, a lo que decis
    el tema es que mas de uno deberia bajar al llano y perderse en el subte, en el 60 o en la cola para pagar el tel a ver que opinan.
    y lo hago extensivo a la clase politica entera

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  2. Genial! yo pienso igual...ella puede decir cualquier barbaridad...por permanecer en la televisión haciendo esos almuerzos pedorros...y los demas no puede expresar lo que piensan de ella! Banco a Luppi y a cualquier persona que tenga ganas de decir lo que piensa...mas si dicen que es una ignorante, gorila, y vieja de mierda porque es lo que yo creo jeje!

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  3. Leo, gran nota. GRAN VIEJA CHOTA es la Mirtha esta...
    Cuando la pasarán a buscar??
    abrazo

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  4. Mirtha de mierda!!! Quien te crees que sos???
    Al fin alguien lo dijo!!!

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  5. Genial Leito... La definicion de vieja chota hija de mil puta es poco!
    Besos

    Romi

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