Desde que el Gran Juez determinara, mucho tiempo atrás, que Mohammad debía compartir su gran casa con David, las peleas se sucedieron casi de manera constante.
La más terrible fue la última. El hijo menor de Mohammad le tiró el pelo al hijo menor de David y éste, totalmente desquiciado al ver los llantos de su criatura, juró inmediata venganza.
Munido de una ametralladora, un gran machete y un látigo, David tomó del cabello al miembro más joven de los Mohammad, lo arrastró hacia el verde patio y posteriormente lo azotó. El niño intentó escapar pero no pudo: un violento puntapié lo hizo caer de bruses. Encolerizado, David guardó el látigo y sacó a relucir su brillante machete y con certeros golpes desmembró al pequeño.
En ese momento, alertada por los gritos, la esposa de Mohammad llegó al patio y observó horrorizada la dantesca escena. Al arrodillarse ante el cuerpo de su pequeño hijo, David descargó su ametralladora sobre ella.
Al instante llegaron los otros hijos de Mohammad y quisieron hacer justicia con sus manos, pero la ametralladora de David ya estaba nuevamente lista. Todos ellos cayeron tras una virulenta ráfaga de plomo.
Recién en ese momento David se pudo tranquilizar. Colgó la ametralladora en su hombro derecho y se dirigió a su inmensa y segura habitación a degustar la espectacular y suculenta cena que su querida esposa le había preparado por cuidar tan bien a su familia.
Mohammad llegó cansado de trabajar y se dirigió al patio, ya que no encontraba a sus seres queridos por ningún rincón de la pequeña habitación que le había tocado en la repartija que hiciera el Gran Juez mucho tiempo atrás.
Al ver a toda su familia asesinada, yaciendo en una laguna de sangre, cayó de rodillas y rogó a Dios justicia, pero Éste no lo pudo escuchar, estaba bendiciendo la abundante cena de David.
Entretenido, muy bien escrito. Sin dudas pertenece a la saga de "La casa de Fidel". Lo único que en este caso, no me acuerdo en el otro, se pierde de vista el costado político del asunto. Que se yo, seguro que el objetivo no es ese, pero en definitiva el lector desprevenido se quedará sólo con una reacción desproporcionada y perderá de vista los intereses económicos y políticos en juego. La respuesta (se trató de una reacción exagerada ante la violencia palestina) cierra el espacio para la interrogacíón y una posible investigación en la búsqueda de las causas.
ResponderEliminarTe pregunto a vos autor, qué es lo que pensas sinceramente de este tema. Creo que todos tenemos responsabilidad en lo que está sucediendo. La protesta global es una nuevo registro que está teniendo lugar con la globalización. Creo que es nuestro deber ser claros en este punto.
La invasión a Gaza es criminal y cada día que pasa compruebo con más pesar que la realpolitik fue capaz de barrer con la milenaria ética judía aunque sea en una sociedad judía, la única del mundo.