
El otro día estaba en la casa de mi amiga Beatriz. Habíamos tomado café con leche mientras conversábamos sobre miles de cosas. Cuando me dispuse a lavar las tazas me dijo que lo dejara porque en un rato iba a venir la chica que limpia. No me gustó que le diga “la chica que limpia”. Seguramente la madre estuvo nueve meses pesando el nombre para que 25 años después alguien la llame “la chica que limpia”. Su nombre era María, y ahora que lo pienso muchas chicas que limpian se llaman María, aunque quizás sea sólo una sensación ya que María es un nombre muy común y es posible que también haya muchas Marías abogadas o arquitectas o vaya a saber que otras profesiones.
La cuestión es que es un triste destino tener que ir a casa ajena a limpiar, sobre todo para alguien que lleva el nombre de la virgen más conocida de la historia. Aunque yo no me trago eso de que María era virgen y tuvo un hijo que luego resultó ser Jesús. Quizás el cristianismo nació de una metida de cuernos. María quedó embarazada de vaya a saber quien, y como iba a tener problemas con José, se inventó todo lo del espíritu santo. Al pobre José no le quedó otra que creer, primero para no parecer un carnudo delante de todos, y después porque soñó que Dios le habló y le dijo que María le decía la verdad, mecanismo de auto defensa para no sentirse tan mal. Debe ser terrible que te metan los cuernos.
Yo no creo en Dios ni en nada de esas cosas. Cuando me preguntan digo que soy agnóstico por dos motivos: uno, porque realmente lo soy, y dos, porque mucha gente no sabe lo que significa, entonces me preguntan y quedo como un tipo culto. No sé si soy culto realmente. Sé que leo bastante y que sé varias cosas de varios temas. No es que alguien se vaya a aburrir al hablar conmigo porque puedo hablar de muchas cosas, pero no estoy seguro si eso me transforma en culto. De todas maneras no me importa tanto, pero está bueno parecer culto. Yo detesto hablar con gente que sólo sabe hablar de un tema. A mi me gusta ir tocando un poco de esto y un poco de aquello.
Tengo amigos que sólo pueden hablar de fútbol por ejemplo. Día y noche se la pasan hablando de equipos, jugadores, técnicos, de tal gol, de tal patada. ¡Qué aburrido! También están aquellos que sólo hablan de mujeres y de sexo. Ojo, a mi también me gusta hablar de eso, pero con un rato está bien, después prefiero discutir de política o de religión, comentar una película o un libro. Para mí la culpa de esto la tiene la televisión. Si uno se fija bien, en los programas no hay otra cosa que fútbol, mujeres y sexo. Y la gente, desgraciadamente, mira mucha televisión. Yo prefiero leerme un buen libro.
Igualmente antes de dormir me gusta hacer una recorrida por los canales de televisión. El otro día vi un programa donde había personas durmiendo. Lo juro. La cámara enfocaba una habitación con personas durmiendo. Lo dejé un rato para ver si pasaba algo pero no. El programa era eso: personas durmiendo. ¿Qué clase de ser humano puede quedarse viendo algo así? Parece que los hay, porque sino ese programa no existiría. Realmente estoy muy decepcionado de la raza humana. Ojalá nos invadan extra-terrestres algún día.
En eso sí creo: vida extra-terrestre. No es que piense que sea así como en las películas, pero definitivamente tienen que existir. Si hay vida en la Tierra, ¿Por qué no puede haberlo en otro planeta de otra galaxia? Cuando comenté esto, hubo una persona que me dijo que yo era una especie de estúpido porque podía creer en aliens y no en Dios. Dame una prueba de la existencia de Dios, le dije. El me contestó que mejor le diera una prueba de que existían los aliens. “No la tengo... todavía”, le dije y se quedó callado. Me encanta cuando dejo callado a un imbécil. Es una impagable sensación de triunfo.
No sé como llegué hasta aquí ni que era lo que realmente quería contar. Suele sucederme esto de empezar a hablar y no terminar más. Lo bueno es que uno nunca sabe con qué voy a salir. Ni siquiera yo.
vi que el amor perturba tu ortografia. Igual esta bueno,sldos
ResponderEliminarayyy el profe de redacción... andaaaa pelotudo!!! muy bueno leo...
ResponderEliminarjajaja Que loco eso que te pasa de terminar sin saber que carajo ibas a decir, me pasa muy recurrentemente, empiezo por decir algo y termino en algo nada que ver; lo malo es que por eso en ocaciones no puedo concretar ideas y luego las olvido.
ResponderEliminarEn fin, Un gusto pasarte a saludar; desconocido.
Adios.
La prueba de que existan los extraterrestres es que todavía no hayan venido a este planeta.
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