
De Néstor Kirchner se dicen muchas cosas malas. Algunas quizás sean ciertas, después de todo ¿quién no comete errores? ¿Quién no tiene defectos? Sin embargo otras cosas, la gran mayoría, son falsedades impuestas desde poderosos grupos cuyos intereses han sido afectados por sus decisiones.
De Néstor Kirchner se dicen, además, muchas cosas buenas. Quizás algunas estén exageradas, pero la gran mayoría son comprobables, tanto que hasta Clarín y La Nación tienen que admitirlo en sus páginas, esas mismas páginas que sirvieron a golpes de estado e intereses extranjeros durante la mayor parte de su vil existencia.
Pero yo, un simple ciudadano, periodista y sin militancia política —hasta el momento— voy a decir de Néstor Kirchner varias cosas, las que me parecen más importantes, cosas ya se sienten en el latido de eso que se llama Pueblo:
1. Gracias a Néstor la juventud se vuelve a interesar en la política.
Pibes tomando colegios para reclamar mejoras edilicias para una educación digna, pibes concurriendo a la Plaza de Mayo para brindar apoyo al gobierno, pibes empezando a militar para provocar los cambios que el país necesita. En definitiva, pibes como Camilo Blajaquis que, a pesar de lo que los grandes poderes eligieron para él —y muchos como él—, cambió su realidad y ahora se dedica a ayudar para que los otros camilos también lo hagan.
2. Gracias a Néstor las lacras perdieron sus caretas.
Como nunca antes en la historia de este bendito país quedó en evidencia cómo Clarín y La Nación manipulan la información, distorsionándola al punto de rozar el ridículo y sin el más mínimo escrúpulo. Nunca quedó más claro a qué intereses representan y cómo eso ha determinado, en gran medida, las desafortunadas gestiones que hemos tenido que padecer como pueblo. Muchos hijos de puta han sido los soldados de estos medios y hoy sabemos quiénes son: Mariano Grondona (quizás el mayor hijo de puta de la historia del periodismo apenas por encima de Bernardo Neustadt), Rosendo Fraga, Luis Majul, Joaquín Morales Solá, Carlos Pagni, Alfredo Leuco y tantos otros. No quiero dejar de mencionar a otros periodistas que, en el afán —supongo—, de cambiar el auto o comprar un LCD más grande, viraron en su visión de la política. El ejemplo más claro —y doloroso— es el caso de Jorge Lanata, pero también están Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiazda.
3. Gracias a Néstor parte de la izquierda argentina mostró la hilacha
Con dolor debo admitir que en nuestro país, parte de la izquierda —ideología con la que más me suelo identificar— ha tocado fondo. Ver al MST apoyando a la Sociedad Rural, o a Vilma Ripoll defendiendo a Mariano Grondona, o a Jorge Altamira siendo servido por la mucama de la vieja oligarca de Mirtha Legrand es más de lo que mi estómago puede soportar. Y la otra parte de la izquierda, la más combativa, la más idealista, la que sueña con una revolución pero no apoya las pequeñas revoluciones que ha logrado el kirchnerismo termina haciéndole el juego a la derecha más recalcitrante; nota en pragmatismo elemental: cero, vuelva en marzo. Y lo mismo va para Pino Solanas.
Hoy, a la izquierda del kirchnerismo hay un precipicio, les guste o no.
Anoche, en la Plaza de Mayo, me di cuenta de que va a ser muy difícil que las patéticas marionetas del poder (Mauricio Macri, Lilita Carrió, Francisco de Narváez, Julio Cobos, etcétera), en caso de ganar en 2011, puedan hacernos volver a los noventa.
Anoche vi miles de personas —entre las que me incluyo— dispuestas a impedir que anulen la Ley de Medios, la de Matrimonio Igualitario, o que reprivaticen el agua, Aerolíneas o la previsión social, o que recorten presupuesto de cultura o los haberes de los jubilados, y tantos otros logros de este proyecto iniciado por este tipo por el cual nadie daba dos mangos, ni siquiera yo.
Y como digo siempre, aquellos que todavía tengan dudas sólo vean quienes son los enemigos de los Kirchner y podrán sacar al menos una conclusión aceptable.
Entonces, y a pesar de haber estado en desacuerdo con algunas cosas y con ciertas formas, no me queda otra cosa que decir: GRACIAS NÉSTOR.
que bueno leerlo compañro, entender que el fondo de las cuestiones es lo bien importante, que las formas son según cómo se comunican.
ResponderEliminarAbrazo!
Me encantó leerte. Te agrego a mi blogroll!
ResponderEliminarQue gran artículo, describe exactamente lo que muchos pensamos. Gracias por el aporte.! Gracias Néstor !
ResponderEliminar