
Seis-siete-ocho dejó de ser un número, al menos en Argentina, para pasar a convertirse en un doloroso grano ubicado en el lugar más inalcanzable del culo de los grandes medios y los grandes opositores (y a la vez pequeños políticos). Y como todo grano, seis-siete-ocho molesta, entonces hay que sacárselo de encima a como dé lugar, sin reparar en los medios utilizados para lograrlo.
Así, tanto Clarín como La Nación y las decenas de zombis que deambulan por el Congreso Nacional dedican importantes esfuerzos a intentar hacer que el grano llamado seis-siete-ocho explote. Si pudieran, si estuvieran en los años de la dictadura, esa época en la que se movían como pez en el agua, no dudarían ni un minuto en hacerlo explotar en mil pedazos.
¿Por qué un simple programa en el canal estatal, de poco rating, sin figuras rutilantes (en el sentido mediático) y con una escenografía medio pelo irrita tanto a tantas figuras del periodismo y la política actual? ¿Por qué invierten tantos recursos en tratar de desacreditar a los integrantes de la mesa de ese programejo? ¿Por qué El País, la casa matriz de Clarín localizada en España, dedica importantes artículos para menospreciar a ese showcito periodístico?
¿Les molesta que el Estado derroche dinero público en “propagando oficialista”? ¿Les perturba que no se inviten actores opositores para que el espacio cuente con la bendita pluralidad? ¿No soportan que periodistas se dediquen a “buchonear” a otros colegas? ¿Detestan que repitan tanto determinadas frases o imágenes?
Si es por lo de la “propaganda”, habría que convenir que todos los gobiernos utilizan el espacio televisivo estatal para difundir datos de su propio interés, sin mencionar, en este caso, dos cuestiones importantísimas: 1) nunca los grandes medios se ensañaron tanto con un gobierno, nunca mintieron y tergiversaron tanto la información, nunca ocultaron tanto los logros de una gestión; y 2) esta administración, además, dotó a la señal de prestigioso contenido cultural, cosa que no hicieron De La Rúa, Menem, Alfonsín y ni hablar de la dictadura.
Si es por la “falta de pluralidad”, la verdad es que ningún opositor se animaría a enfrentar las preguntas de Sandra Russo, Orlando Barone o Nora Veiras y mucho menos luego de ver las incendiarias imágenes del archivo. Como está demostrado, ni siquiera se animan, en sus propios dominios, a responderle al humilde notero de Duro de Domar. ¿Se imaginan entonces, por ejemplo, a la luchadora de la vida Cynthia Hotton teniendo que contestar preguntas del panel de seis-siete-ocho?
Si es por lo de “buchonear”, hay que decir que lo que se hace en realidad es denunciar a los “periodistas” que hacen de la profesión una actividad mercenaria, que se valen de mentiras o tergiversaciones en pos de dejar las medias del patrón impregnadas de saliva, que hacen lobby por causas que atentan contra el interés de la Patria, lisa y llanamente. ¿O qué significa Clarín poniéndose del lado de las industrias brasileras? ¿O qué significan las editoriales de La Nación que denostan a nuestro país y resaltan la supuesta seriedad de Chile, Perú o las grandes potencias?
Si es por la repetición, esa que tanto le molesta al otrora progresista Jorge Lanata, hoy beneficiario del “plan Artear”, nunca está de más reforzar una idea, aunque más no sea para que la reiteración les produzca a sus protagonistas el asco suficiente como para que decidan cambiar y ser un poco más coherentes y más sinceros.
Sin embargo, no es eso lo que les perturba. O quizás un poco, debido a sus odios y limitaciones mentales. Pero lo que más les molesta es que sus mentiras y contradicciones, por primera vez en la historia, quedan al desnudo ante la sociedad de manera demasiado evidente como para permitirlo sin presentar batalla, como diría Galtieri.
En fin, queridos opositores y enemigos del país, en el archivo está el espejo dónde no quieren mirarse y créanme, después de ver todas esas imágenes, realmente los entiendo.
Epílogo
Aparte convengamos una cosa: si pudieran voltear al gobierno con un 8-7-6, es decir, un 6-7-8 opositor, ya lo habrían hecho, sólo que tendría una escenografía mucho más fashion.
Nota: Omití, ex profeso, las escasas partes criticables del programa porque no contribuyen al enfoque del texto. Muchas gracias.
Muy bueno el post.
ResponderEliminarMi nota: Yo siempre digo que el #findelperiodismo alcanza a 6-7-8. Y ojo que lo digo de este lado.
Pero si pensamos que no es periodístico y es otra cosa es fundamental. Si algo amo de 6-7-8 es que es un tanque de difusión imprescindible para este momento.
Está mal que lo diga? O debería sólo decir genial genial genial?
Creo que las mentiras están desde hace mucho tiempo sobre los gobiernos, y muchas cosas mas en los monopolios mediáticos...la diferencia es que ahora salio a la luz, con la ley de medios...papel prensa...la muerte de nestor...y tantas cosas mas.
ResponderEliminarEl problema es que 678 reproduce las mentiras de estos medios...pero como dijo jose pablo feiman si mil repeticiones hacen una verdad, dos mil hacen una mentira...y por eso andan tan crispados...
Dejan al descubierto a los mercenarios del periodismo...igual algunos creo querían ya salir del placar como Jorgito Lanata....lamentablessss
el tema con 678 que miente tanto como clarin. solo que clarin es una empresa y persigue un fin de lucro
ResponderEliminareste gobierno tambien, pero al margen, me parece que no es la funcion del canal estatal ser un aparato de propaganda oficilista y de denostacion de la oposicion (cosa para la que solitos se arreglan bien) o cualquiera que opine diferente
Muy bueno el post, 678 no es un programa periodístico o informativo, sino de denuncia del aparato propagandístico del establishment y del poder. Nada nuevo, si vamos al caso: era una de las Zonceras Argentinas que tan bien describió Jauretche. Lo que si es novedoso es la masividad del asunto, cosa que debe ser muy irritativa para el señor Magnetto.
ResponderEliminarr.- el corre ambulancias:
no, r. Clarin es el que miente, y mucho. Se ve que no habrás visto 678, si no no dirías eso. ¿Como haces para que mienta un video de archivo?
S te molesta que se utilicen dineros estatales en publicidad de los actos de gobierno (que por otra parte es una OBLIGACION de cualquier gobierno: hacer públicos sus realizaciones y explicar las politicas públicas de modo que la mayor cantidad de ciudadanos se entere), entonces seguramente te molestará más que un grupo de diputados CUYAS DIETAS PAGAMOS TODOS, trabaje full time para el grupo Clarin, en vez de dedicar su tiempo a hacer leyes. Hacé la cuenta de cuánto le sale al estado el equipo encabezado por la notera de Clarin, Silvana Giudice, e integrado por Pino Solanas, Patricia Bullrich, Gil Lavedra, Cobos, Sanz, etc. y después explicame por qué se reunen de urgencia y sacan comunicados y todo eso porque clarin se atrasó 10 horas en salir, pero no tratan la ley de regulacion de la Medicina Prepaga. ¿Qué es más importante, el negocio de un diario o la salud de la población?
Muy bueno el post, ya lo dije pero ademas muy muy buenos los cuentos, me encantó Dentro del Perro.
España es mas inteligente que el pais o el mundo. El mundo tambien habla de 6-7-8 de la misma manera.
ResponderEliminarhttp://www.elmundo.es/america/2010/09/21/argentina/1285092256.html