
Desde hace un tiempo tengo ganas de escribir una nota periodística sobre el diputado Alfredo Olmedo. Quién es, de dónde viene, cuáles fueron sus proyectos, etcétera. Sin embargo, hay en su personalidad algo que me impide hacerlo. Tardé en descubrir qué era, pero después de ver algunos videos en donde aparece finalmente pude darme cuenta: la nota debía contener mucha opinión y casi nada de datos duros. Es de la única manera que puedo escribir sobre Olmedo. Sí. Soy un limitado, sepan disculpar.
Pero un periodista no puede andar dando opiniones sobre personas públicas así como así. No señor. No está bien. Tampoco se puede andar inventando. Claro que no. En periodismo, así al menos me enseñaron, sólo se opina responsablemente en columnas de opinión –valga la redundancia- y jamás se debe publicar una información que no se pueda contrastar. Sí. Ya sé que grandes medios lo hacen, pero eso, técnicamente, no sería periodismo.
Casualmente, ayer estaba en un bar cuando de pronto en la televisión apareció el sujeto en cuestión y un joven que estaba en la mesa de al lado dedicó unas palabras poco amigables para con el diputado de la campera amarilla. ¿Qué mejor manera de hablar de Olmedo que haciendo pública la opinión de un ciudadano?, me pregunté y posteriormente, con mi mejor cara de periodista, le solicité una entrevista.
“Dice estar contra el matrimonio igualitario pero lo hace sólo para ocultar que es un puto de mierda que le encanta ser penetrado por los toros que tiene en su campo. Con esa vocecita de gay que tiene y su tonada campechana quiere hacernos creer que es un tipo honesto con valores, pero en realidad es un sorete mal cagado que se llena los bolsillos haciendo trabajar a la gente en condiciones infrahumanas. Quiere ser gobernador de Salta el muy hijo de puta para poder seguir haciendo negociados turbios y para tener la impunidad que caracteriza a los mafiosos como él.
“Dice que tiene la cola cerrada, pero es porque ya no le entran más cosas al reprimido éste. Encima le garpa al sucio de Niembro para que hable bien de él. Es de no creer que un tipo tan ignorante y tan despreciable haya podido acceder a un cargo público. Esto nos tendría que motivar a replantearnos como sociedad, porque si esta mierda humana puede llegar a ser gobernador, quiere decir que todavía nos falta aprender mucho.
“Ojalá, y por el bien del país, espero que a esta toalla femenina usada le vaya muy mal en todo lo que emprenda, no sólo a nivel político, sino también a nivel empresarial con su puta soja. Me cago en él y en toda su familia”, dijo Pablo.
Cuando el entrevistado se hubo calmado y a modo de agradecimiento por sus palabras, le invité la consumición. Un tipo de otra mesa que aparentemente había estado escuchando todo, se arrimó y me dijo: “¿Querés que opine sobre Macri?”. Será la próxima amigo –le contesté- ya tengo la nota que quería.
Jajaja!!Eso no es nada!lo peor es que no puedo ponerme nada "amarillo"Tenia una campera divina. cdo intente ponermela hace unos dias,mis familiares me dijeron -Que haces con esa campera amarilla?? SACATELA YA!!Todo x culpa de el "coso"este.
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