
No puede ser que no tengas frío la concha de tu madre. Yo me estoy congelando. Encima ese abrigo de mierda que tenés es re finito. La verdad es que no sé cómo hacés, pero bueno, cosa tuya. A mí los capos me dieron esta campera. Tocá, tiene corderito adentro. No, gratis no hay nada. Tuve que prometer no decir nada sobre el depósito que tienen escondido. ¿Cómo que qué hay en el depósito? ¿Qué va a haber? Comida, cigarrillos, chocolate, botas, de todo. Es como un almacén. Igual ojo, no es que me parezca bien lo que hacen, pero tampoco me los quiero poner en contra. Vos ni una palabra de esto a nadie, ¿me oíste? Si se enteran de que ando ventilando el secreto me van a cagar la vida. Confío en vos. No me cagués.
¿Lo conocés al gordo Galíndez? Dicen que intentó buchonear a los superiores y al otro día apareció muerto. Supuestamente su jeep fue alcanzado por un misil inglés, ¿pero qué querés que te diga? Para mí lo boletearon los capos. Imáginate el quilombo que se puede llegar a armar si se sabe lo de ese depósito. En fin. ¿En serio no tenés frío? Qué hijo de puta que sos. Ojalá yo tuviera tu termostato. Si no fuera por esta campera estaría frito, bah, congelado mejor dicho.
Igual lo que más me molesta de estar acá arriba, en esta montaña roñosa, no es el frío, es la falta de música. ¿No te gustaría escuchar una buena cumbia ahora por ejemplo? ¿No? A mí sí. Es más, decí que este agujero es muy chico sino hasta te mostraba como bailaba antes de que me tocara la colimba. Pura joda. Yo salía todos los fines de semana, hasta que bueno, en el sorteo me fue como el culo. 723 me tocó. Odio ese puto número. La única vez que salgo sorteado, de premio hay una colimba seguida de guerra contra una potencia mundial. ¿Podés creer tanta suerte? No te rías, no seas hijo de puta que a vos no te fue mucho mejor.
Qué plato. Al menos conversamos y nos reímos. Menos mal que te mandaron acá arriba conmigo, así no me aburro tanto. Imáginate lo que era esto: solo, cagado de frío y ese chiflido del viento como único ruido. Con decirte que hasta prefería que cayeran los gurkas a masticarme la cara con tal de tener un poco de entretenimiento. Sí, así dicen. Son despiadados, así que si alguna vez te cruzás con uno metéle un corchazo en la frente sin mediar palabra. Igual dejáme decirte que ese fusil que tenés parece de hace cien años. ¿Probaste si funciona ya? Probálo, no seas boludo. Creéme que si tenés un gurka enfrente lo único que vas a desear es que te funcione el fusil. ¿El mío? Nada que ver. Vos lo ves medio oxidado pero es una masa, así que no me jodás o te pego un tiro en el lunar ese que tenés en el pómulo. Ahora que te miro bien me hacés acordar a un amiguito que tenía cuando era chico. Atilio se llamaba. En fin.
No. Todavía no podemos bajar. Los capos me dijeron que no me moviera hasta que mandaran el relevo y ya sabemos lo que pasa si desobedecemos. ¿Pero sos boludo o te hacés? Nos llevan con el pelado Lamberti, eso pasa. Y el pelado Lamberti te hace pelar papas y después te culea y yo no estoy para que me rompan el orto, por eso me quedo. ¿Está claro? Bajá vos si querés, pero yo me quedo. ¿Por qué te creés que el negro Puebla renguea? Sí, él dice que lo balearon en la pierna, pero la verdad es que Lamberti se lo culeó. Pedíle al negro que te muestre la herida y vas a ver cómo se hace el boludo. Así que acá nos quedamos y no se habla más del asunto.
Qué frío la puta madre. ¿Cuánto hace que estamos acá arriba? ¿Tenés idea? Estoy podrido de comer estas raíces asquerosas. ¿Cuándo va a llegar el relevo? Sos un boludo, ¿ves? Ahora me hiciste dar ganas de bajar, la concha de tu madre. Hasta hace un rato estaba lo más bien, pero tuviste que abrir la boca. Encima me dio hambre. Qué ganas de comerme un asadito. O un pollo al horno como los que hacía mi vieja. ¿Y a vos? ¿Qué te gustaría comer? Ja. Sos medio raro chabón. Pudiendo elegir cualquier manjar del mundo elegís un guiso de arroz. Eso lo podés comer abajo, en los cuarteles, cualquier día. Es más, el pelado Lamberti los prepara de lujo. Si querés le podés decir que te haga uno y después vos le pagás con el culo. No te calentés, te estoy jodiendo.
Y bueno, ¿qué querés? Acá no pasa nada y yo me aburro. Y cuando me aburro hablo como un hijo de puta. A propósito, ¿te diste cuenta de que hace días que no se escuchan bombas ni tiros, ni se ven aviones siquiera? Menos mal que te mandaron acá arriba conmigo, sino no sé qué haría.
Muy duro, pero muy bueno. Saludos.
ResponderEliminarEs buenisimo que puedas hacer "humor" con algo tan serio, me encanta, sos groso! :)
ResponderEliminarCorrecciones Historicas. Capo, orto y mas obiamente Masas son terminos muy posteriores al 1982.
ResponderEliminarLa cumbia no existia en 1982.
Todo soldado sabe si su Fal funciona y tiro mil veces con el, inclusive en epocas de paz. Los putos ya sean oficiales o sumbos NO EXITIAN en esa epoca porque eran alejados de la fuerza, y menos los asesinos de soldados.
Anonimo, antes que nada gracias por las correcciones. Si bien son correctas, en el cuento no se especifica que se trate del año 1982, ni de Malvinas y ni siquiera de un soldado de verdad. Es solo una persona que habla, quizás creyendo que es un soldado que está en Malvinas, pero tranquilamente podría ser un loco solo, arriba de un monte cualquiera.
ResponderEliminarDe todas maneras, las apreciaciones son bienvenidas. Saludos.
coincido con Anónimo. creo que no se identifica porque hay gente que cuando decís verdades después te hace spam o quien sabe qué mierda.
ResponderEliminarlos soldaditos que fueron tenían el corazón puesto en La Patria y sentían su Deber de Defenderla. entre ellos había mucha gente del interior, hasta muchos descendientes de indígenas - a los que este Gobierno no reivindica ni ayuda - que entregaban su vida.