
Marcelo le ofrece a la gente que lo mira producciones tan magnificentes como anti culturales, porque sabe que eso es lo que vende -y también es lo que se espera de él-. Mujeres exhibidas sólo como vaginas perfectamente depiladas, que además bailan en un concurso tan vulgar como espurio, y jueces que arman escándalos impresentables cuando el rating baja, representan piezas fundamentales de la maquinaria estupidizante de Showmatch.
Pero también, y al igual que los últimos veinte años, Tinelli ofrece una dosis de umor (sin hache, porque humor es otra cosa) para mantener contenta a su teleaudiencia, haciendo uso de una de las más bajas -y efectivas- maneras que existen: la de burlarse del otro, del más débil, del bueno. Y vaya que le dio resultado; la culpa no la tiene el chancho, sino quien le da de comer. Tinelli representa una de nuestras peores características como seres humanos.
Que millones de argentinos, año tras año, sigan viendo al cabezón –como le dicen quienes lo ¿quieren?- habla muy mal de ellos, y en definitiva, de todos nosotros como pueblo. No sólo porque este empresario amigo del poder envenena y achica la mente de quienes le dan rating, sino porque se vale de métodos que todos deberíamos condenar y no aplaudir como simios incapaces de analizar lo que estamos viendo.
A modo de ejemplo, algunas de las cosas que se vieron en el programa de este empresario denunciado por apropiación ilegítima de tierras, fueron los siguientes:
• Burlarse, a través de las cámaras ocultas, de las buenas personas que se paraban a ayudar al bromista, contribuyendo al clásico “no te metas” que tanto mal le hace al país.
• Burlarse personalmente de las personas con evidentes problemas psicológicos y/o defectos físicos, en el ciclo “30 segundos de fama”.
• Escupir en el rostro a uno de sus colaboradores que lo cargó por un partido de fútbol
• Lucrar con el sentimentalismo barato.
Pero ahora, el señor Tinelli ha ido un poco más lejos: intentó jugar con la dignidad de una humilde comunidad y, afortunadamente, la coima que ofreció a cambio de su diversión -y la de quienes todavía le siguen dando rating- fue rechazada por los habitantes de Apipé. Tinelli pensaba que con su dinero podía comprar cualquier cosa, pero le demostraron que no. Y quienes se encargaron de hacerlo no fueron universitarios ni gerentes ni diputados, sino humildes y pobres pobladores que luchan por tener el título de propiedad de las tierras que habitan -y pagan- desde hace mucho tiempo.
Lo que ocurrió puntualmente fue que, mediante la máscara de una “acción solidaria”, miembros de la producción del bochornoso programa de TV y el ¿comediante? Matías Alé se presentaron ante la población de Apipé, provincia de Corrientes, como empresarios canadienses que habían comprado la isla, instando a sus habitantes a abandonarla de inmediato, caso contrario iban a proceder a demoler las viviendas. Las humildes personas, que ya habían vivido esta situación muchas veces antes, y como es lógico, se asustaron, recibieron luego la sorpresa de que en realidad se trataba de otra “jodita para Tinelli”.
Pero el empresario no se burla de la gente, ni tampoco juega con la dignidad de nadie gratuitamente, y por eso estableció en una bonita lancha para la gente de Apipé el precio para lavar su conciencia y justificar su falsa pretensión de filántropo. Y cuando durante años todos los “embromados”, famosos y desconocidos, cambiaron sonrisas cómplices por dinero o electrodomésticos, Apipé dijo que no, que muchas gracias, pero que ellos no iban a hacer de payasos para la audiencia de Showmatch, ni por una lancha ni por nada.
En ese momento Tinelli recibió, gratis, una carrera en la universidad de la dignidad. Queda sólo esperar que, al igual que sus antiguas víctimas, agarre el regalo y lo use de una vez por todas.
Entonces... te gusta Tinelli ?
ResponderEliminarle deseo la muerte a este tipo, un claro y preciso ejemplo de lo que es ser un miserable ser humano, sin perdon ni piedad de nadie, esta basura no merece ni vivir. aplaudo al pueblo de apipe por haberle regalado gratis a esta basura una buena leccion de lo que es tener dignidad. tinelli ademas de ser el especimen mas bajo de la tv argentina, es un genocida poderoso dispuesto a reprimir en sus ilegitimas apropiaciones de tierras en la patagonia
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